lunes, octubre 09, 2017

Banderas

Las banderas sirven para tapar la mierda que los poderosos no quieren que veas.

Cuanto más grandes son, y más banderas hay, más tapan.

sábado, octubre 07, 2017

La manifestación blanca de ciudadanos de blanco

Hace ya 11 años que comencé a escribir como Ciudadano en blanco para defender, desde un blog, la democracia, en unos términos muy similares a los que hoy se utilizaban para convocar esta “manifestación blanca” del 7-O por el diálogo. El sentimiento y razones que me movieron a ello eran básicamente los mismos que refleja la convocatoria para esta movilización. Mi propósito era el mismo.
La única diferencia era que, en lugar de carteles o ropa blanca, mi llamamiento era a votar en blanco -con un matiz que ahora mismo no viene al caso-.

Hoy sigo defendiendo lo mismo. Sigo llamando al voto en blanco (o al nulo).
Y sigo convencido de que la lucha por la democracia hay que hacerla sin banderas.
Como así se ha pedido en esta “manifestación blanca”.

Sin embargo, en 2006, cuando empecé a escribir, me faltaba experiencia. Y conocimientos.
Durante todos estos años he aprendido. Mucho.

Y una de las cosas que he aprendido es que, se puede -y se debe- luchar por la democracia sin banderas, pero lo que no funciona, para nada, es hacerlo sin ideas -sin ideología-.

Salir a la calle a pedir diálogo, o democracia, sin saber qué es lo que está mal y qué habría que hacer para solucionarlo, es un gesto vacío, inútil. Un gesto bonito que tranquiliza la conciencia, pero que no vale para nada.

Puesto que “la gente tenemos que resolverlo”, hay que saber cómo resolverlo.
De cajón.

Por mi parte, como tantas otras veces, vuelvo a hacer el mismo llamamiento de siempre. El que llevo haciendo ya 11 años como “Ciudadano en blanco”.
Yo también digo “¡hablemos!”.

Hablemos de lo que está pasando. De por qué está pasando. De por qué este Sistema no funciona. Y de qué tendríamos que hacer, la gente, para solucionarlo.

viernes, octubre 06, 2017

Y el amo alza la voz

Hoy me he acordado de mi primera experiencia laboral. El habitual grupo de jóvenes explotado por una multinacional ávida de mano de obra barata y complaciente.
Transcurrido tal vez un par de años, hubo un pequeño conato de rebelión. Poca cosa, muy moderadamente, tan sólo una respetuosa petición colectiva de que “nos dejaran tranquilos”. Sin ánimo de dejar de echar horas extra sin cobrar, a tanto no se llegaba. La gente quería conservar el trabajo, pero el tema del maltrato psicológico no lo estaba llevando demasiado bien.
Pero incluso eso fue demasiado para los de arriba. Pasando por encima del Director del Centro, al que tal vez consideraron demasiado blando, enviaron desde Madrid al gran sheriff, el Director de Recursos Humanos a nivel nacional, para restaurar el orden entre la díscola masa trabajadora local.
Y puso orden, claro. Todo volvió a su cauce. Los jóvenes curritos agacharon sumisamente la cabeza y volvieron a su tarea, sin volver a repetir tamaña muestra de rebeldía.

Me ha venido a la cabeza este recuerdo -más o menos distorsionado por el tiempo-, cuando he visto la noticia de la amenaza de bancos y grandes empresas catalanas.

Me ha dado la impresión de que, ha llegado el momento de que se llame al orden a las revueltas masas de independentistas (y no independentistas) catalanes, que han tenido la osadía de pretender tomar por sí mismos una decisión que, en nuestro “democrático” Régimen, siempre ha estado ya tomada desde arriba.

El pueblo debe acatar y servir, y no pretender tomar decisiones. Eso ya lo hace el amo, por medio de sus leales esbirros, los políticos profesionales.

Que con esto de las masas me refiero a la gente, claro, no a los políticos del PDeCat, los cuales, igual los amos han considerado que no han sabido controlar adecuadamente a la plebe.

Y por eso ha llegado la hora de que el amo alce la voz, y ponga al populacho en su lugar.

El amo en persona. La oligarquía económica. Quienes realmente gobiernan en Cataluña.
Y en España.

Demostrando quién manda aquí.

lunes, octubre 02, 2017

"Si votar sirviera de algo, estaría prohibido" (y II)

A veces la realidad te devuelve tus propias palabras dándote en todos los dientes. Otras veces, te llevas una grata sorpresa.

Hace algo más de dos años escribía sobre ese dicho que dice que "si votar sirviera de algo, estaría prohibido".

Y vaya, ayer, 1 de octubre, en Cataluña, resulta que votar estaba prohibido.

viernes, septiembre 29, 2017

Referéndum en el barrio del Torreón

Los vecinos del barrio del Torreón están cabreados. Son muchos años ya de sufrir una situación de agresión continuada, cada jueves, viernes y sábado por la noche, más fiestas adicionales.
Los gobiernos municipales no solo no han actuado para proteger a los vecinos, al contrario, han favorecido el crecimiento y la consolidación del barrio como zona de ocio nocturno.
El pasado jueves se tomaron una serie de decisiones en el pleno relativas a esta cuestión.

Voy a especular un poco.

Voy a suponer que, pasado un tiempo prudencial, pese a esas decisiones del gobierno local, la situación de los vecinos del barrio no mejora.
Es un suponer.
Voy a suponer también que los vecinos recurren a la vía judicial, pero, dado que la Justicia nunca ha sido igual para todos, no da frutos.
Y sigue pasando el tiempo y todo sigue igual o peor.

Y voy a suponer que, en ese punto, una buena parte de los vecinos del Torreón llegan a tal nivel de cabreo y desencanto que deciden celebrar una consulta en el barrio para decidir si cierran todas las discotecas del barrio.
Así, unilateralmente. ¡Manda huevos!
No tienen poder legal para ello, pero lo deciden de todas maneras.

Un referéndum únicamente para los vecinos del barrio del Torreón, naturalmente. Es su barrio.

Que es bien posible que a los vecinos de los demás barrios les interese mantener las discotecas en el Torreón. Pero no les corresponde a ellos tomar esa decisión, precisamente porque las discotecas no están en sus barrios: están en el barrio del Torreón.
Por tanto, la decisión es de los vecinos del Torreón.
O eso voy a suponer que dirían los vecinos del Torreón.

Y se ponen a ello.

Y resulta que, aunque incluso una buena parte de los vecinos del Torreón están cómodos con las discotecas, se intuye una posibilidad de que en ese referéndum salga el SÍ: hay muchos vecinos muy cabreados.

Pero al gobierno municipal no le cuadra.
Así que, recurriendo a la legalidad vigente, el gobierno municipal prohíbe el referéndum. Envía a jueces y policías contra los vecinos del Torreón, confisca sus papeletas, su propaganda, sus urnas, les amenaza con multas con muchos ceros.

Pero los vecinos se ponen tercos, e insisten. Y el ayuntamiento hace venir a policías de Albacete para reforzar a los de aquí, que empiezan a parecer pocos. Los albaceteños leales los jalean al salir: ¡a por ellos!

Llegado a ese punto, algunos vecinos del resto de barrios de Ciudad Real, para mostrar su apoyo al gobierno municipal y a la legalidad vigente, ponen la bandera del municipio de Ciudad Real en la terraza.



No va a pasar, claro, esto es un pequeño cuentecillo de ficción política.

Pero por si acaso, voy a ver si me hago con una bandera local.

¡Por la unidad del municipio y el ocio nocturno en el Torreón!
¡Viva Ciudad Real!